martes, 16 de febrero de 2010

El arte de empezar



 El arte de empezar


En los últimos meses he entendido algo importante:

Hay una diferencia entre cuando algo empieza y cuando algo empieza a funcionar.

Estoy seguro que conoces la situación. Estás a punto de arrancar un nuevo proyecto, un nuevo emprendimiento o ponerte con algo difícil. Das mil vueltas pero aún así no logras entender como deberías empezar.

Muchas veces esto pasa porque no sabemos como el resultado final debe ser. Esto es un caso muy común especialmente cuando tu trabajo implica un cierto grado de creatividad que tienes que aportar. (¿Y qué trabajos no implica ser creativo hoy en día?)

Cuando te encuentras en una situación así tienes una opcion:

Empezar!

Nada más, empieza con cualquier cosa, si eres diseñador, empieza con eligir un tipografía que te ayude arrancar. Si eres profesor y tienes papeles para corregir, empieza con el primer papel de la pila, si eres estudiante y tienes dos entregas esta semana, empieza con el que tienes que entregar primero…

A veces nos complicamos la vida.
Estoy conciente de que hablo mucho sobre la importancia de visualizar un resultado final pero a veces es más importante arrancar.



jueves, 11 de febrero de 2010

¡Hazlo ahora!: cómo vencer a la Procrastinación


¡Hazlo ahora!: cómo vencer a la Procrastinación


La Procrastinación, el arte de de demorar las tareas porque nos dan pereza o suponen una molestia, es uno de los más fieros enemigos de la Organización y la Productividad. Y me refiero a él como un arteporque nuestra mente elabora algunas de las teorías y razonamientos más complejos y convincentes para justificar el no hacer tal cosa justo en este momento, que era cuando debíamos hacerlo.
"Bueno, tampoco es para tanto. Mañana a primera hora me pongo con ello". "La verdad es que no hace falta que lo haga justo ahora, mañana antes de salir seguro que lo hago". "Bufff, ¿ponerme con eso ahora? Si es que no me apetece… el mundo no se va a venir abajo porque lo retrase un par de días".
El problema es que no suelen ser dos días, sino más, y nos encontramos demorando una y otra vez esa tarea que nosotros mismos nos habíamos fijado hacer hace semanas. (Cuando hablo de Procrastinación no me refiero a retrasar cosas porque su prioridad ha cambiado o ha surgido algo más importante, sino a lo retrasos que se deben al poderoso "no me apetece hacer eso ahora").
Es un mal general, todos lo hemos sufrido en algún momento. Pero ojo, no subestimes su "potencial destructivo", porque si no le ponemos freno y atajamos en cuanto surge la tentación, puede pasar de mal a enfermedad, y de enfermedad a epidemia, echando por tierra nuestra Organización y Productividad, haciéndonos peores profesionales (¿y personas?). Así que a modo de recetario, aquí os propongo 22 medidas o consejos para combatir y vencer a la Procrastinación.

1. Valora lo que ganarás al terminar esa tarea. No es algo que tengo que terminar, sino que algo que quiero terminar por su importancia y porque voy a ganar algo significativo con ello. Piensa en lo que obtendrás una vez terminado, no es el "quitármelo de en medio" sino lo que voy a conseguir completando esa tarea.
2. Piensa en que retrasarlo va a ser peor. Retrasarlo es la peor decisión que puedes tomar. Mañana, pasado, probablemente vayas a hacer lo mismo… y la bola irá creciendo. El retraso injustificado, sólo porque "ahora es un coñazo ponerme con eso", va a abrir un boquete en tu Productividad diaria.
3. Si es una tarea grande, divídela en pequeñas partes. En lugar de afrontar la tarea "a lo bestia", divídela en tres o cinco puntos. En lugar de visualizar un chuletón gigante que tienes que devorar lo visualizarás como pequeños bocados que irás dando con mayor facilidad. Eso te ayudará a ver que no es para tanto y te animará a acometer la tarea punto por punto, con pequeñas conquistas.
4. Míralo como un reto directo a tu fortaleza y determinación. "¿Es que esto va a ser más fuerte que yo? ¿Va a vencerme una y otra vez?" Ni que tuviera que ascender las escaleras para ir al cadalso. Encara la tarea directamente, cara a cara y complétala porque tienes fuerza de voluntad. Sí, vas a hacerlo.
El gritarte "¡Hazlo ahora!" persigue sacudirte desde dentro, eliminar la modorra o pereza de un plumazo y ponerte en marcha de forma inmediata.
5. Corta las mentiras, no te engañes. En seguida detectarás la presencia de la Procrastinación porque viene acompañada de afirmaciones (engaños) del estilo: "venga, no lo hago ahora pero mañana a primera hora me pongo con ello a tope", o "pongo a bajar un par de películas y luego sin falta lo hago". Luego te liarás con Twitter, te pondrás a echar una partidita con la Xbox o empezarás a ver el último capítulo de Lost… y la tarea seguirá sin hacer. Es el autoengaño puro y duro en su más refinada variante.
6. Piensa en los demás, a veces son quienes pagan cara tu Procrastinación. Muchas de nuestras tareas influyen en el trabajo o vida de otras personas, algunas cercanas o queridas. Antes de retrasar porque sí esa tarea, piensa en el efecto que tendrá en otros. Porque nadie quiere ser una mala persona o un "cabrito", ¿verdad? En muchos de estos casos la Procrastinación es sinónimo de ser egoísta e insolidario.
7. Generalmente luego "no es para tanto". Me ocurre que cuando me pongo y termino esa tarea que tanta pereza me daba en un principio, me encuentro diciéndome a mí mismo: "vaya, pues no era para tanto". Y me siento como un niño inmaduro por haber dudado tanto. Generalmente es más poderosa la pereza o el miedo a tener que hacer eso, que el desarrollo de la propia tarea en sí. Piensa eso y te ayudará a empezarla con energía.
8. Aplica la regla del ¡Hazlo ahora! La regla es, literalmente, "pegarte un grito a ti mismo". El gritarte "¡Hazlo ahora!" persigue sacudirte desde dentro, eliminar la modorra o pereza de un plumazo y ponerte en marcha de forma inmediata. Grítalo con energía, desde dentro. De primeras parece una absoluta bobada… pero si lo haces con convicción verás cómo te mueve y te pones a trabajar.
9. Si es una tarea compleja, no busques la perfección a la primera. Hazla, termínala de un tirón al 100% y luego vuelve sobre ella para mejorarla y pulirla. Muchas veces es "el sacar brillo" lo que nos desanima: "es que es un montón de trabajo". Generalmente lo que es un montón de trabajo son los pequeños detalles. Una vez completada de un tirón es más fácil ir mejorándola. No te pares a darle formato al texto, o a buscar los iconos para una presentación, o a encontrar el estilo perfecto en un HTML, empieza a escribircomo sea y una vez completado ya lo irás perfeccionando a tu gusto. Es más fácil así.
Muchas de esas pequeñas tareas que podríamos despachar en menos de dos minutos son la materia prima de la Procrastinación.
10. Si utilizas el GTD ojo con el "algún día". Las carpetas "tal vez" o "algún día" del GTD no son para amontonar las tareas que más pereza nos dan, sino aquellas que por su intemporalidad no tienen una fecha determinada. Pero no abuses, no pongas ahí todo lo que no te apetece hacer porque ahí seguirán por los siglos de los siglos. Esa carpeta no pueden ser refugio y aliada de la Procrastinación sino sustento de tu Organización y aliadas de tu Productividad. Revisa con relativa frecuencia esa carpeta y pasa las tareas a Próximo o a las tus carpetas de proyecto, donde las completarás antes.
11. Piensa que si vences serás un "mejor profesional". La regla o el hábito del "¡Hazlo ahora!" te hará más fuerte, te ayudará a afrontar los imprevistos con mayor determinación y te convertirá en alguien eminentemente positivo y decidido. Ante el "¿buff, y ahora qué hacemos?, te ayudará a decir: "pues lo hacemos". El éxito es de quien da un paso adelante, con determinación.
12. Si te han pasado "un marrón", no culpes al mensajero. En España decirmos "un marrón" cuando otra persona te asigna una tarea que probablemente debería haber hecho ella. No te quedes compadeciéndote de ti mismo y maldiciendo al otro. La primera reacción (tentación) será demorar eso una y otra vez, ya "que es algo que no me correspondía a mí". Analiza la tarea, enmárcala dentro de su ámbito y proyecto y valora su importancia. Lo que cuenta no es que alguien te la haya encasquetado, sino que es una oportunidad de completar tu proyecto y de mejorar en tu trabajo.
13. Si te vas a poner a ello, corta cualquier distracción. Me ha ocurrido más de una vez. Justo estoy debatiendo internamente si hacerlo o no hacerlo, cuando recibo un correo o me comentan algo por Twitter… adiós al debate. Mi cabeza ya está en otro sitio, he perdido la oportunidad de hacerlo.
14. "Es que es mucho, no sé por dónde empezar". Aplica la regla anterior de dividir la tarea en varios puntos y empieza por aquel que domines más, que te inspire más o aquel que te resulte más atractivo. A veces es más inteligente (y puede que necesario) empezar por el punto 4, luego ir al 7, el 2 y el 5; que no ir 1, 2, 3, etc. Aquí vences a la Procrastinación siendo creativo e inteligente.
15. Aplica la regla de "los 2 minutos" del GTD. La atribuimos al GTD pero debería ser una regla universal. Si una tarea surge y la puedes completar en menos de 2 minutos (es un tiempo orientativo, se refiere a que podemos terminarlo de forma inmediata), hazla, ahora, sin pensarlo. Muchas de esas pequeñas tareas que podríamos despachar en menos de dos minutos son la materia prima de la Procrastinación. Los mensajes de correo son un claro ejemplo de ello. Si puedes contestarlos, dar una respuesta a alguien que busca algo y cerrar el tema en menos de dos minutos, hazlo de inmediato, no digas "bueno, le contesto mañana mejor".
16. Hazla para evitar el estrés y la frustración. La Procrastinación perpetua de una tarea, esto es, la clásica cosa que no queremos hacer ni hartos de vino, genera frustración, estrés y un sentimiento de culpa que va y viene para recordarte que estás fallando. A nadie le gusta sentirse así, ¿verdad?
17. Encuentra el lado positivo de esa tarea. Cualquier tarea, por molesta que parezca, tiene que tener un lado positivo. Seguro. Rebusca, analízala y saborea lo que vas a aprender y ganar al realizarla. Tal vez requiere experimentar una nueva técnica de diseño, mejorar tus capacidades de negociación (por una reunión o llamada que estás retrasando una y otra vez), estudiar y aprender un script para un código que tienes que implementar en una web, etc. Aférrate a ese lado positivo, constructivo y didáctico para echar a andar.
Cualquier tarea, por molesta que parezca, tiene que tener un lado positivo. Seguro. Rebusca, analízala y saborea lo que vas a aprender y ganar al realizarla.
18. Elimina todo lo demás de tu cabeza, sólo cuenta eso. Cuando aparece la tentación de demorar, de procrastinar, limpia tu cabeza de cualquier cosa. De otros proyectos, de lo que tienes que hacer ese día, por la tarde, de si esperas una llamada, del partido de esta noche… Elimina todo. Sólo cuenta esa tarea, y la vas a hacer ahora, justo cuando habías planificado.
19. Piensa que destruye tu Organización y Productividad. Te has esforzado por desarrollar un buen sistema de organización, has invertido tiempo en leer y estudiar el GTD, abres y actualizas a diario tu aplicación de gestión personal… y luego te dejas vencer por esa tarea que "mejor la dejo para otro momento". La Procrastinación, sea "grande" o "pequeña", es un torpedo directo a la línea de flotación de tu Productividad. Tiene poco sentido pelear tanto por un lado y echarlo a perder tan rápidamente por otro.
20. Enfréntate a la Procrastinación que viene del miedo. A veces es una conversación que queremos tener con nuestro jefe o un compañero de trabajo para tratar un tema espinoso, o una llamada a un proveedor para "decirle cuatro cosas"… algo que debemos hacer pero que implica una situación tensa o de estrés que nos genera temor. En estos casos la Procrastinación es sinónimo de huida, de esconderse. Esa no es la solución. Piensa en lo que ganarás si lo haces, el motivo real de hacer eso y en cómo te sentirás una vez lo hayas hecho. Para quitarse un peso de encima es imprescindible moverse. Muchas veces el "beneficio" que conseguirás te animará a dar el paso, valiente y decidido.
21. ¿Necesitas un estímulo? Recurre a tu canción favorita. Todos tenemos una canción "que nos pone las pilas", que nos llena de energía y nos hace sentirnos master-and-commander, capaces de ascender el Everest (bueno, casi). Si puedes, en el momento de la duda, ponla. Déjate llevar por su fuerza y grítate: "¡Hazlo ahora!"
22. Saborea el momento de "la victoria". ¿Y cómo te sientes cuando al final terminas y completas con éxito esa tarea que amenazaba con retrasarse una y otra vez? Bien, útil, productivo y triunfador. Puede sonar a tontería, pero son estas pequeñas conquistas las que nos hacen mejorar cada día, en lo profesional y personal.
Bueno… de momento lo dejo aquí. Este recetario que he compartido con vosotros está pensado para ser aplicado como "un todo". A veces venceremos a la tentación simplemente con un sencillo pensamiento o a nuestra innata fuerza de voluntad. Otras veces tendremos que recurrir a tres o cuatro de los puntos que he puesto aquí, otras a diez o quince de estos puntos… y en otras a todo el recetario. Hay que valorar y aplicar estos consejillos en conjunto, como una fórmula global que posiblemente te ayuden a vencer eficazmente la Procrastinación. Este es mi granito de arena.
Escrito por Berto Pena
@bertop





11 tips para trabajar en casa


1Fíjate un horario y rutinas de trabajo

Que uno trabaje en casa no significa que no haya despertador, maldiciones al levantarte de cama y un horario que cumplir. No hay atascos ni metros ni prisas, eso sí, pero es esencial proponerse y cumplir a raja tabla un horario de trabajo. Piensa y mentalízate que "vas a tu oficina" a hacer tu trabajo.
Es cierto que hacerlo desde casa ofrece más flexibilidad y libertad de horarios, pero nunca podemos utilizar esa libertad para fomentar el caos y la desorganización, sino para preservar y potenciar nuestra creatividad e inspiración.
Crear rutinas estudiadas te ayudará a ser más productivo desde casa. Fija momentos especiales del día para ciertas actividades y reserva otros para el trabajo puro y duro. Por ejemplo, yo suelo escribir un artículo al levantarme, cuando estoy más fresco; leo y estudio a partir de las 17:00, nunca antes; suelo pasear por un parque cercano antes de comer; como siempre a la misma hora; leo feeds a última hora del día, etc. Yo he comprobado que eso me funciona. Tienes que crearte unas rutinas y horarios basados en tus "biorritmos productivos" y preferencias. ¡Y no saltártelos!

No debemos utilizar la flexibilidad y libertad de horarios para fomentar la desorganización sino para potenciar nuestra creatividad e inspiración.

2Cuida el entorno y ambiente de trabajo

Especialmente si tu casa va a ser tu "cuartel general" diario es muy importante cuidar el entorno de trabajo. Ha de estar bien iluminado, ventilado, despejado, limpio y sólo con aquellas cosas que de verdad vas a necesitar. Tu mesa de trabajo tiene que ser un "lugar de creación" donde explotar tu talento.
Despeja, aligera y limpia cosas con frecuencia. Pon mucho empeño en esto porque un ambiente poco propicio puede influir negativamente en tu rendimiento e inspiración. Y viceversa.
Asimismo, vístete adecuadamente. Nada de trabajar en pijama y sin ducharte. Hay que estar cómodo, por supuesto, pero manteniendo una compostura y siendo rigurosos y respetuosos con tu trabajo. Piensa que estás en tu oficina "rodeado" de otras personas.

3Tu día es tu "proyecto" y tu meta final

Es completamente necesario tener unos objetivos muy claros para cada día: qué tareas he de completar, qué actividades he de hacer, qué tengo que terminar. Tienes que tenerlo muy claro y "grabártelo a fuego" al comenzar el día. Eso es lo único que cuenta hoy y lo que tengo que terminar bien para tener éxito. Ponte a trabajar en ello ya y sin demoras. (De verdad que no tengo palabras para recalcar este punto, es de verdad la clave de todo.)
Es como si el día que estás a punto de comenzar fuera un proyecto independiente, un "nuevo producto" que tienes que lanzar… todo se desarrolla en un solo día, comiénzalo y termínalo en el día. Hazlo con toda tu pasión y energía.
Piensa además que como "proyecto" que es tiene una importancia e impacto en tu trabajo. Aprende a saborear la importancia de cada cosa que haces. Valórala en su medida y verás que encaras cada tarea de un modo distinto. (Realmente esta receta vale para cualquier entorno y momento, no sólo para trabajar desde casa, pero ayuda y mucho inspirarte así al comenzar el día.)

Cada día ha de ser un proyecto independiente, un "nuevo producto" que tienes que lanzar. Ten muy claros los objetivos a cumplir y ponte con ellos ya.

4El entretenimiento como premio a tu trabajo

Mientras escribo este artículo tengo a sólo unos metros de mí una Xbox360 y mi colección de DVDs. ¡Claro que me tientan! Pero mi trabajo es este, y hasta que lo complete no me dejaré —o lo intentaré— entretener por esas maravillas.
Por supuesto que con frecuencia me están susurrando a lo Gollum "ven a mí", pero tengo claras mis prioridades, mis objetivos para el día. Mi proyecto es este, estoy comprometido con él y no voy a ver una película hasta que lo complete con éxito. Ése será además mi premio y recompensa por un día de trabajo intenso. Te lo mereces. Si entiendes el "ocio casero" como un premio al trabajo bien terminado evitarás que te tiente o te distraiga mientras lo desarrollas.

5Elimina las distracciones "electrónicas"

Yo no puedo evitar que alguien llame al timbre de la puerta, eso no está en mi mano. Pero que me ponga con Twitter, a contestar mensajes en Facebook o subir imágenes a Flickr, sí. Las distracciones electrónicas a veces se cuelan sin querer por una rendija pero si no ponemos todos nuestros medios para evitarlas, les estaremos abriendo la puerta de par en par.
Sobre todo con las tareas o actividades más delicadas procura cancelar y cerrar todo aquello que no te aporte nada y pueda ser fuente de distracciones.
Piensa además que, en la medida en que elimines esas distracciones, podrás completar antes tu trabajo y disfrutar de tu ocio y tus aficiones, leer novelas, ir al gimnasio, jugar con tus hijos, etc.

6Cómo trabajar con más personas en casa

Si vives solo sin duda te costará menos y es mucho más fácil controlar los aspectos externos. Pero tener a tus churumbeles correteando a tu lado, a tu marido haciéndote observaciones de forma continua o a tu madre preguntándote qué te apetece comer… es todo un reto.
Puedes tomar ciertas "medidas preventivas": habla con ellos y explícales la importancia de que no te molesten, hazlo de un modo constructivo y positivo y lo entenderán más fácilmente, cierra la puerta, avísales —en voz alta— que te metes en tu santuario y nada de interrupciones, etc. En definitiva, intenta atajar esas interrupciones antes de que se puedan presentar.

En la medida en que elimines las distracciones, podrás completar antes tu trabajo y disfrutar de tu ocio, tus aficiones, tu familia y "alargar" más el día.

7Llamadas telefónicas al fijo y al móvil

En mi casa me "abrasan" a llamadas de telemárketing. Tengo un teléfono fijo que permite silenciar el tono de modo que, aunque llamen, ni me entero ni me preocupo ni me interrumpen. Es al final de la mañana o de la tarde cuando reviso las llamadas y las devuelvo si hay alguna importante.
Por otro lado, especialmente cuando vayas a hacer tareas que requieran gran concentración, silencia tu móvil y ponlo boca abajo, sin ver siquiera la pantalla. Es muy posible que en esa hora u hora y media mientras completas tu tarea te llame alguien. Que te dejen un mensaje el buzón de voz y ya les devolverás la llamada. Estas sí que son las distracciones que podemos y debemos atajar. El primer beneficiado serás tú.

8La música, sólo como ayuda y complemento

Trabajar con música es una gozada. Yo lo hago durante buena parte del día pero trato de perder muy poco tiempo en ello y sobre todo de no despistarme. La música que nos acompaña en el trabajo tiene que servir de ayuda y de complemento a nuestra concentración y serenidad. No se trata de desarrollar en paralelo nuestra faceta oculta de DJ exprimiendo al 200% nuestro subwoofer y que tiemble toda la casa.
Si estamos más pendientes de la canción que viene ahora, de buscar nuevos discos o de ordenar nuestra música, no estaremos trabajando en "nuestro proyecto". Recuerda tus prioridades con frecuencia y verás que todo lo demás será secundario.

9Haz frecuentes descansos y pausas entre tareas

Es importante refrescar nuestra mente y reciclar nuestros ciclos de atención con frecuentes descansos entre tarea y tarea. Hazlos cortos pero más frecuentes y, sobre todo, piensa para qué valen antes de empezarlos.
Nada de decir "voy a encender un momento la TV a ver cinco minutos no-sé-qué". ¡Estás trabajando! Piensa que esos cinco minutos son para descansar. Abre la ventana o sal al balcón si puedes, que te de el aire o el sol y estira el cuerpo. Luego vuelve a tu mesa y continúa con "tu proyecto del día". Ya llegará el momento de poner la TV, la PlayStation o ese divx que te has bajado de Rapidshare. Pero eso será tras concluir tu trabajo.
Además, para que de verdad sea efectivo, es importante que ese descanso lo hagas alejado de la mesa en la que trabajas. Tu descanso no puede —no debe— ser "voy a ver qué comenta la gente en Twitter". El descanso tiene que ser una actividad completamente distinta a la que estabas haciendo.
Por otro lado, en la medida que te ayude, valora muy en serio la posibilidad de hacer una pequeña siesta después de la comida. No se trata de hacer el siestorro del siglo de hora y media sino de una pequeña cabezada reponedora, de 15 ó 20 minutos a lo sumo. Más sería contraproducente. Te ayudará a recargar pilas y te dará la energía suficiente para el último empujón del día. Es fascinante la capacidad reconstituyente de esos pocos minutos… te "pueden dejar nuevo".

Si entiendes el "ocio casero" como un premio a tu trabajo evitarás que te tiente o te distraiga mientras lo desarrollas.

10Al terminar tu trabajo "echa el cierre"

Aquellos que me seguís en en Twitter me oís decir casi a diario esta frase: "Cerrando el kiosko". Significa que se acaba la jornada de trabajo pero de verdad. Con el ordenador tan cerca, con el portátil que te lo puedes llevar al sofá y mirar una página web, contestar a un correo o leer unos cuantos feeds, es una tentación mezclar el trabajo y el ocio. Tienes que poder y saber separar ambas actividades y poner un muro mental, y físico si es necesario. Es importante para garantizar un mínimo de frescura, evitar que "te quemes" y sacar el mayor partido a cada momento.
Del mismo modo que cuando estamos trabajando en casa evitamos el entretenimiento para impedir que se convierta en una distracción para nuestras tareas, cuando estamos descansando, tenemos que estar descansando. Nada de levantarse a "mirar cinco minutos una cosa". Yo cuando entro en "modo relax" ni contesto correos ni miro Twitter ni abro páginas web. Ya habrá tiempo de sobra, al día siguiente, de hacerlo en mejores condiciones y a su debido tiempo. Tu descanso es tu descanso.

11Analiza y revisa cómo lo estás haciendo

Este último punto debe ser siempre una constante en nuestra búsqueda de la Productividad. Que yo esté "feliz" por trabajar en casa no significa que todo vaya bien, que lo esté haciendo bien o que no pueda mejorar aquí y allá. Como personas que buscan la mejora continua debemos volver con frecuencia sobre nuestros hábitos y nuestros métodos, analizarlos y modificarlos si lo consideramos necesario.
Piensa siempre que en último término los beneficiados de esos constantes cambios y ajustes serás tú, y tu familia también. Afinar tus rutinas diarias te permitirá trabajar y terminar antes tus tareas y podrás dedicar ese preciado tiempo a ti y a los tuyos. Podrás "exprimir y alargar" más el día.


Diego Leiva del Castillo
Marketing & Comunicación

lunes, 9 de noviembre de 2009

Novedades: Una alianza para impulsar la publicidad online



Novedades: Una alianza para impulsar la publicidad online
Microsoft y el servidor de avisos gratuito OpenX se asocian.
Microsoft y la firma que brinda servicios de avisos publicitarios gratuitos por Internet, OpenX, anunciaron una nueva alianza de publicidad con el objetivo de promocionar las tecnologías de ambas compañías entre sus clientes. Este acuerdo supone otro paso en la concreción de las estrategias que Microsoft mantiene para intentar aumentar su cuota en el mercado publicitario online, y un avance para aumentar significativamente la distribución e implantación de la tecnología de OpenX. El acuerdo facilitará a los editores de OpenX el uso de la tecnología de Microsoft para analizar el contenido de sus páginas a la hora de mostrar anuncios relevantes.
Las herramientas de OpenX son de código abierto, lo que permite a los clientes disponer de un mayor grado de opciones de personalización. Los detalles financieros del acuerdo no han sido revelados.
OpenX posee actualmente más de 50 millones de clientes editores web.

vía: hsmglobal

Novedades: Una alianza para impulsar la publicidad online



Novedades: Una alianza para impulsar la publicidad online
Microsoft y el servidor de avisos gratuito OpenX se asocian.
Microsoft y la firma que brinda servicios de avisos publicitarios gratuitos por Internet, OpenX, anunciaron una nueva alianza de publicidad con el objetivo de promocionar las tecnologías de ambas compañías entre sus clientes. Este acuerdo supone otro paso en la concreción de las estrategias que Microsoft mantiene para intentar aumentar su cuota en el mercado publicitario online, y un avance para aumentar significativamente la distribución e implantación de la tecnología de OpenX. El acuerdo facilitará a los editores de OpenX el uso de la tecnología de Microsoft para analizar el contenido de sus páginas a la hora de mostrar anuncios relevantes.
Las herramientas de OpenX son de código abierto, lo que permite a los clientes disponer de un mayor grado de opciones de personalización. Los detalles financieros del acuerdo no han sido revelados.
OpenX posee actualmente más de 50 millones de clientes editores web.

vía: hsmglobal